12th Sunday in Ordinary Time / XII Domingo de Tiempo Ordinario

Jesus Assures that God Cares About You

                  Matthew’s Gospel should be read in the context of Matthew’s intended audience, a Jewish-Christian community. The Gospel alludes to the dangers and persecutions that this community has most likely already faced and will continue to face. To reassure this community, Matthew recalls for them the encouraging words of Jesus that we read today. In this Gospel passage, Jesus might be understood as putting suffering in perspective. The disciples of Jesus are called upon to keep their focus on God. Those who can harm the body do not have ultimate power; God does. Still persecution and suffering can not be avoided or prevented. But Jesus reassures his disciples that God knows and cares about what happens to his children. We might not face the same type of persecution, but we do experience difficulties as we endeavor to live a Christian life. Sometimes we let the opinions of others prevent us from doing what we know to be right. We need the reminder that what God thinks about us is more important. We are reassured by the promise that God cares for us and protects us.     www.loyolapress.com

Jesús Nos Asegura que Dios Cuida de Nosotros

                  El Evangelio de Mateo debe leerse en el contexto de la comunidad para la cual fue escrito: una comunidad de cristianos provenientes del judaísmo. Este Evangelio hace referencia a los peligros y persecuciones que probablemente ya habían enfrentado y seguirían enfrentando. Para animarlos y fortalecer su fe, Mateo les recuerda las palabras consoladoras de Jesús que escuchamos en el Evangelio de hoy. En este pasaje, Jesús nos ayuda a poner el sufrimiento en perspectiva. Los discípulos están llamados a mantener su mirada fija en Dios. Aquellos que pueden dañar el cuerpo no tienen el poder definitivo; solo Dios lo tiene. Sin embargo, la persecución y el sufrimiento no siempre pueden evitarse. Aun así, Jesús asegura a sus discípulos que Dios conoce y se preocupa por todo lo que les sucede a sus hijos. En ocasiones, permitimos que las opiniones de los demás nos impidan hacer lo que sabemos que es correcto. Por eso necesitamos recordar que lo que Dios piensa de nosotros es mucho más importante. El Señor nos consuela con la promesa de que Él cuida de nosotros y nos protege. Podemos confiar en que estamos siempre en sus manos amorosas y que nada escapa a su providencia. www.loyolapress.com